sábado, 22 de mayo de 2010

La Historia se Repite

"... El Hada Blanca comenzó a darse cuenta de los cambios que se estaban produciendo. Estaba preocupada, no entendía el comportamiento de los humanos. Intentó hablar con el resto de los espíritus y convocar una reunión para buscar soluciones.
-Tenemos que hacer algo para salvar el bosque, decía. Hay que detener a los hombres. Muchos de nuestros hermanos están sufriendo.
Pero nadie le hacía caso. Gruñón se pasaba los días dormitando y no se enteraba de nada. Gigante sólo miraba para arriba pensando que, si seguía creciendo, pronto sería el dueño del cielo. En cuanto a Latín y Latón, estaban encantados, aprovechando el desorden y el abandono para ganar terreno. Por último, Julieta se pasaba los días cuchicheando y desacreditando al Hada:
-Blanca se ha vuelto loca. Está aburrida y por eso quiere asustarnos. Es mala, repetía a todas horas. Los hombres saben que somos muy fuertes y es imposible que rompan el pacto.
Y así fueron pasando los meses. Ni los Espíritus Verdes, ni ninguno de los moradores del bosque misterioso, quisieron prestar atención a las advertencias del Hada. Se convencieron de que aquello no iba con ellos. Estaban a gusto y miraban para otro lado" (El Bosque Engañado. Mercedes Moral).
Tendrá que hacernos la historia una vez más la famosa pregunta: ¿Pero cómo pudisteis permitirlo sin hacer nada?
Quiero creer, que como el Hada estamos confusos y no sabemos reaccionar. A mi modo de ver, una forma de hacer algo es hablar de lo que está pasando. Preguntarnos cómo hemos llegado hasta aquí.
No podemos seguir viviendo como si no ocurriera nada, cuando hay tantos millones de personas en paro. Aunque no entiendo de economía, sé perfectamente que cuando en una familia "normal" falta dinero, lo primero que se hace es reducir los gastos. Por mucho que quiten a funcionarios, pensionistas, dependientes y ricos, esto no podrá arreglarse mientras no disminuyan los gastos y sobre todo, mientras no comiencen a gestionar lo que hay de otra forma.
¡Seguro que las cosas se pueden hacer mejor!

sábado, 3 de abril de 2010

In Memoriam

En recuerdo de tantas maravillosas personas. Valientes, que han dado su vida para salvar a la humanidad, entre las que se encuentra Irena Slender.



Traducción de las viñeta:
-Tengo que decirle, señor... Lleva en su brazo un tatuaje mortalmente aburrido. Es sólo un montón de números.
-Bueno, tendría tu edad cuando me lo hicieron. Lo mantengo como un recordatorio.
- Oh! ... Un recuerdo de días más felices.
- No, de un tiempo en el que el mundo se volvió loco. "Imagínate a ti misma en un país en el que tus compatriotas siguen la voz de un político extremista al que no le gusta tu religión. Imagínate que te quitan todo, que a toda tu familia la envían a un campo de concentración para trabajar como esclavos, y ser asesinados sistemáticamente. En este sitio te quitan hasta tu nombre para ser sustituido por un número tatuado en tu brazo. Se llamó El Holocausto, cuando millones de personas perecieron sólo por sus creencias..."
- Entonces lo lleva para no olvidar el peligro de las políticas extremistas.
- No, cariño. Para recordártelo a ti.

sábado, 13 de marzo de 2010

Ansias de SER

Hoy, enredando entre mis papeles encontré este tesoro:

NO TE DETENGAS
No dejes que termine el día sin haber crecido un poco,
sin haber sido feliz,
sin haber aumentado tus sueños.
No te dejes vencer por el desaliento.
No permitas que nadie te quite el derecho a expresarte,
que casi es un deber.
No abandones las ansias de hacer de tu vida algo extraordinario.
No dejes de creer que las palabras y las poesías sí pueden cambiar el mundo.
Pase lo que pase nuestra esencia está intacta.
Somos seres llenos de pasión.
La vida es desierto y oasis.
Nos derriba, nos lastima, nos enseña,
nos convierte en protagonistas de nuestra propia historia.
Aunque el viento sople en contra, la poderosa obra continúa:
Tú puedes aportar una estrofa.
No dejes nunca de soñar,
porque en sueños es libre el hombre.
Walt Whitman
Poeta estadounidense del siglo XIX. Autor de la poesía: ¡Oh Capitán, mi Capitán!
¿Recordáis la película "El club de los poetas muertos"?
Hay quien cree que está dirigida exclusivamente a los jóvenes. En mi opinión, es un canto a la libertad de la persona, una invitación a vivir intensamente la propia vida, a ser en cada instante y hasta el final, auténticos. Una llamada de atención para que no nos dejemos ni enlatar, ni etiquetar. Con frecuencia se ha banalizado el "Carpe Diem". Vive el momento, sí, pero cómo tú quieras, y no como una serie de gente, te imponga. A veces, sin darnos cuenta, vivimos como esclavos. Hay consignas, sutiles sí, pero que calan hondo: las lecturas, el ocio, el modelo de familia, los sentimientos, la forma de pensar...
Es nuestra propia vida y nunca debemos permitir que otros vivan por nosotros. Sólo de este modo seguiremos creciendo en cada instante. Aunque haya mucha gente que nos ponga barreras, si de verdad estamos vivos, si somos fieles a nuestros ideales, viviremos una vida de plenitud.
Como se dice vulgarmente, no se pueden poner puertas al campo.

jueves, 4 de marzo de 2010

¡No Somos Marsupiales!

¡Qué tontería, es evidente!
¿Seguro? Al menos debería serlo ¿Verdad? Pues yo tengo la impresión de que con demasiada frecuencia se intenta que los padres nos comportemos como si el cordón umbilical no se cortase NUNCA, NUNCA.
Por cierto, se dice todo lo contrario: Hay que dejar que los hijos crezcan, hay que darle libertad, a los 16 años ya son responsables, etc, etc; pero a renglón seguido se culpa a los padres de todo aquello que los "eternos niños hacen mal".
No pretendo con esto abandonar a los hijos a su suerte nada más nacer, ni mucho menos. Me parece fundamental e insustituible la labor de los padres para ayudar a que los hijos crezcan sanos en cuerpo y alma, y eso que llamamos "educar" lo veo absolutamente necesario para el desarrollo personal, tanto de los hijos como de los propios padres. Aunque no lo digan, la mayoría de los padres saben lo mucho que le han enseñado sus hijos desde que los oyeron llorar por primera vez.
Sin embargo, para que esto pueda ser una realidad, creo que es esencial tener en cuenta que, desde el mismo momento de su nacimiento, desde que se corta el cordón umbilical; el niño es otra persona diferente a la madre, con su propia trayectoria vital, sus sentimientos y sus experiencias. Sólo podremos respetar a nuestros hijos si tenemos siempre presente esta realidad.
La mayoría de los padres desearían sufrir ellos mismos todas las malas experiencias de la vida con tal de evitar el sufrimiento de sus hijos, pero no puede ser así. La naturaleza es implacable y sabia, no se salta las leyes. Cada persona es el fruto de la genética y de sus experiencias. El sufrimiento nos ayuda a madurar. Me parece tremendamente injusto el responsabilizar a los padres, por sistema, del fracaso de los hijos.
Esta reflexión viene al hilo de las "nuevas-ancestrales" tendencias que intentan que, en el parto, bajo ningún concepto se pierda el contacto piel con piel del hijo recién nacido, con la madre. Me parece bien, saludable, muy beneficioso, fantástico, pero siempre y cuando tengamos presente, que el niño y la madre son personas diferentes, y que lo que en un momento puede ser muy bueno para el hijo, puede ser perjudicial para la madre.
La sociedad no debe someter a los padres al chantaje de abandonar a las personas a su suerte, porque sabe que siempre habrá unos padres dispuestos a darlo todo por sus hijos.

jueves, 14 de enero de 2010

Un Capricho

http://www.youtube.com/watch?v=KJQyrTHfrfA
"Parcialmente Nublado" es un corto de Pixar que me parece "amoroso"," tierno" y muy muy didáctico.
Aunque estoy con mucho trabajo, no he podido resistir la tentación...

lunes, 4 de enero de 2010

Auto de los Reyes Magos

Por fin he podido ir a ver el Auto de los Reyes Magos, que desde hace 10 años se representa en Colmenar Viejo.
Ojalá se potenciaran muchas más ideas como ésta. Me ha recordado mi infancia.
Cuando era niña, en mi pueblo, un rinconcito perdido de Zamora, se hacían cosas muy interesantes, claro que entonces no me enteraba de nada, pero ahora andando el tiempo, me da pena que toda aquella tradición milenaria se haya perdido. Estoy hablando de algunas representaciones de carácter religioso, que se celebraban durante la Navidad, como por ejemplo, La Cordera, La Matanza de los Inocentes o la Rifa del Ramo.
Estas obras tenían un texto y una puesta en escena, que durante siglos se había venido transmitiendo por tradición oral y que ahora, ya casi nadie conoce. Son trocitos de nuestra cultura, que estamos dejando perder sin darnos cuenta.
Cuando pienso en en los grandes esfuerzos que hacen otros pueblos por mantener vivas unas tradiciones, que prácticamente no existían hace unos años, me da pena, y me gustaría gritar: ¿Qué estamos haciendo? ¡Despertad! Si renunciamos ahora a esta parte de nuestro arte, algo de nosotros morirá para siempre y las generaciones futuras nos podrán acusar de haberlos convertido en seres desarraigados.
Creo que una cosa es la tolerancia, la grandeza de ánimo y la mente abierta; y otra muy distinta, el renegar o abandonar el legado que hemos tenido la suerte de recibir de nuestros antepasados. Hagamos algo.
Yo voy a comenzar por rescatar lo que pueda de estas joyas, intentando hablar con mis mayores. Ahora comienzo a entender por qué a las personas de edad les gusta repetir una y otra vez las cosas.
¿Se habrán dado cuenta de que hace mucho tiempo que no los escuchamos?

viernes, 1 de enero de 2010

¡Feliz Año 2010!

En este año que estamos estrenando, os deseo a todos que sigáis llenos de proyectos, pero sobre todo, que seáis generosos con vosotros mismos, y no os torturéis, si la mayoría se quedan en eso, en proyectos...

Ya lo decía el Poeta:


"...Sueña el rey que es rey, y vive
con este engaño mandando,
disponiendo y gobernando;
y este aplauso, que recibe
prestado, en el viento escribe,
y en cenizas le convierte
la muerte, ¡desdicha fuerte!
¿Que hay quien intente reinar,
viendo que ha de despertar
en el sueño de la muerte?

Sueña el rico en su riqueza,
que más cuidados le ofrece;
sueña el pobre que padece
su miseria y su pobreza;
sueña el que a medrar empieza,
sueña el que afana y pretende,
sueña el que agravia y ofende,
y en el mundo, en conclusión,
todos sueñan lo que son,
aunque ninguno lo entiende.

Yo sueño que estoy aquí
destas prisiones cargado,
y soñé que en otro estado
más lisonjero me vi.
¿Qué es la vida? Un frenesí.
¿Qué es la vida? Una ilusión,

una sombra, una ficción,
y el mayor bien es pequeño:
que toda la vida es sueño,
y los sueños, sueños son..."




Soliloquio de Segismundo en La Vida es Sueño. Pedro Calderón de la Barca