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viernes, 23 de diciembre de 2011

Milagro y Vida

Estas son las palabras que mis familiares y amigos han elegido como estímulos para crecer: Confianza, Mundo, Magia, Amor, Superación, Luz, Dinero, Esperanza, Felicidad, Alegría, Paz, Sonrisa, Sorpresa, Optimismo e Ilusión.

Se me ocurre que podría sustituirlas sólo por dos: Milagro y Vida.

Precisamente las dos palabras que a mi modo de ver mejor definen la Navidad.

Al llegar esta fechas siempre hay alguien que dice: A mí estas fiestas no me gustan... me entristecen... son artificiales... excesivamente almibaradas... reflejan un consumismo exagerado etc, etc.

¡Paparruchas! Meras excusas para no enfrentarnos a la Vida.

La historia de la Navidad es muy sencilla: "¡Alegraos! Os ha nacido el Salvador".El pesebre, la mula, los ángeles, los magos, los regalos, los villancicos, las campanas, las grandes cenas y etc,etc. Lo que queramos poner a continuación, son añadidos.

Todo aquello que nos libere, que nos ayude a ser mejores, a superar nuestro miedos a renovarnos, a volar; eso, y sólo eso es Navidad.



Queridos amigos os deseo que el Mensaje de Renovación y Esperanza de la Navidad se transforme en alas que os hagan volar tan alto que os permitan alcanzar vuestros mejores sueños.

Feliz Navidad

miércoles, 5 de enero de 2011

¡Menos mal que existen los Reyes Magos!

Hace algunos años, una niña, ya mayorcita, le dijo a su mamá:
"Mamá mis amigos dicen que los Reyes Magos son los padres".
La mamá miró a su hija fijamente y creyendo que ya había llegado el momento de hablarle con claridad le respondió:
"Pues claro hija mía, los Reyes Magos en realidad son los padres.
En ese momento la niña comenzó a llorar desconsoladamente, por lo que la madre asustada ante la reacción de su hija, la abrazó con fuerza y le dijo:
"Pero hija, no te asustes, sólo era una broma.
La niña miró a la madre de nuevo, esta vez con los ojos llenos de alegría, y le contestó:
"¡Menos mal mamá! ¡Qué peso me has quitado de encima!
En realidad, nuestra amiga tenía razón. Es difícil caminar por la vida arrastrando el lastre de nuestra materialidad. Es muy duro afrontar la realidad del día a día, como si tratase de una tragedia griega. La vida deja de ser divertida cuando dejamos de jugar.
Los Reyes Magos, la ilusión, la esperanza, la fe en nosotros mismos y en nuestra capacidad de regeneración, existen; y es una pena que con frecuencia nos empeñemos en renegar de esas ALAS tan necesarias para aligerar el peso de la realidad tangible y disfrutar de la vida como auténticos niños.
¡Menos mal que existen los Reyes Magos!