sábado, 21 de noviembre de 2009

Friedensreich Hundertwasser







"Reino de la paz Cientos de aguas" Así fue como él quiso llamarse.

De vez en cuando es bueno mirar hacia los grandes y recrearse en la belleza.

HUNDERTWASSER fue un genio maravilloso. Sus pinturas, su obra gráfica o su arquitectura, toda su obra nos invita a soñar.



!Me encanta mirar sus obras!

¿Siempre el mismo cuento?

Sí, la historia se repite una y otra vez. Al final sólo queda lo importante.



http://www.youtube.com/watch?v=UvogcsUW_p8

lunes, 9 de noviembre de 2009

Hacienda no somos todos

¡Ay! Queridos amigos, que ingenuidad la mía. Yo creía que, a grandes rasgos, ante hacienda todos éramos iguales... ¡Qué ilusa! ¿Pero como iba yo a pensar que había gente a la que teniéndole que retener un 42% sólo le retenían un 24? Vamos, que me lo cuentan y no lo creo.
Y esto sigue:
-Resulta que dar patadas a un balón es un gran bien social...
-Que en este maravilloso país nuestro, que tiene los mejores ingenieros del mundo, hay que contratar gestores extranjeros, a los que no se le puede quitar más que un "poquitín", porque si no se marchan...
-Que los investigadores cobran una miseria, y vaya que sí son "hacienda".
-Que el sueldo de los médicos se hace a base de noches, festivos y horarios con más de 50 horas semanales, y vaya que si son "hacienda", estas horas sin dormir, claro...
Y esto es lo poquito que se me ocurre, seguro que vosotros conocéis muchas más casos que añadir a la lista. No seáis tímidos, contad, contad...

viernes, 6 de noviembre de 2009

¿Qué es la cultura?

Para mi ha sido una sorpresa muy grata descubrir el programa de actividades que se van a llevar a cabo en la IX Semana de la Ciencia en Madrid.


Siempre me ha parecido incomprensible la separación, a mi juicio totalmente artificiosa, entre cultura y ciencia.

Con demasiada frecuencia la cultura se relaciona sólo con el teatro, la literatura, el cine y las artes en general, mientras que por el contrario la ciencia y la tecnología se etiqueta como algo árido, aburrido, prácticamente inaccesible y sólo al alcance de unos cuantos genios, de algún que otro friki y por supuesto de esas pobres almas que han tenido la desgracia de adquirir la vocación de investigadores.


Creo que algunas de estas ideas han calado tan profundamente en nuestra sociedad, que el desencuentro entre ciencia y cultura es cada vez mayor y sin darnos cuenta lo estamos transmitiendo a nuestros jóvenes. Por esta razón me parece encomiable el programa de actividades de esta semana de la ciencia, que viene perfectamente sintetizado en el lema elegido: Madrid con la creatividad y la Innovación.


IX Semana de la Ciencia. Del 9 al 22 de noviembre de 2009. http://www.madrimasd.org/semanaciencia/2009/

martes, 3 de noviembre de 2009

¿Me apetece...o, quiero?

Hoy, casualmente, leyendo el Infierno, de la Divina Comedia de Dante, encontré este verso:

"Comprendí que a tal clase de martirio
los lujuriosos eran condenados,
que la razón someten al deseo"


Al darme cuenta de que para Dante la lujuria es el sometimiento de la razón al deseo, recordé que hace muchos muchos años, me enseñaron que la palabra "apetecer" no era propia de personas, sino de aquellos seres que no tienen libertad para elegir y que por tanto son esclavos de sus instintos. El Ser Humano, me decían, está dotado de inteligencia y voluntad y si quiere ser feliz tiene que actuar como un ser racional en todo momento.
La recompensa inmediata, el placer como única meta capaz de justificar cualquier cosa, en aquel entonces era inconcebible. Por eso no utilizábamos la palabra apetecer.

Hoy como homenaje a mis padres y a mi abuelo Julián, quiero recordarme a mi misma que hubo un tiempo en que el verbo apetecer no se conjugaba en primera persona.

lunes, 26 de octubre de 2009

Mucho más allá de la Imagen

Hace tiempo que una maravillosa artista me había animado a leer "Frankenstein o el moderno Prometeo". Yo me resistía y nunca tenía tiempo. En el fondo, temía encontrarme con un relato de terror, lleno de horrores.
¡Qué equivocación! Es poesía pura, filosofía, un canto a la vida, a la amistad y al amor. Una obra de arte y de sabiduría.
A medida que iba avanzando en la lectura, comencé a preguntar a gente, que habitualmente "lee" mucho, si lo conocían. No le sonaba. Todos lo relacionaban con la película y como yo creían que era un simple relato de terror sin sentido.
Creo que en este mundo donde la imagen a veces lo es todo, Frankenstein puede enseñarnos a ir mucho más allá de las apariencias, a profundizar en los sentimientos, a escuchar, a dar las gracias por ser como somos; en fin, a recuperar una serie de valores necesarios para poder vivir la vida como auténticos seres humanos.
Si no lo habéis leído, ¡animaros!
Frankenstein o el moderno Prometeo. De Mary W. Shelley.

miércoles, 7 de octubre de 2009

Aprender a mirar, Aprender a ver

¿Os habéis parado a pensar alguna vez la importancia que tiene el modo de mirar el mundo que nos rodea?

La capacidad de observación es una cualidad fabulosa, pero a mi juicio no se ejercita lo suficiente.

Una vez más caemos en el tópico "Es que yo soy muy despistado" Así van pasando los años y desperdiciamos una parte importantísima de nuestra vida por no habernos acostumbrado a abrir bien los ojos. ¡Qué lástima! Pudiendo convertir la vida en un juego de detectives, nos conformamos con ir por ahí de sonámbulos.

Es verdad que hay personas que son observadoras por naturaleza y que a otras por el contrario les resulta muy difícil retener determinadas cosas, pero ¿No os habéis dado cuenta de que cuando algo nos impresiona recordamos hasta los detalles más pequeños y podemos revivir las cosas de una forma vívida, como si nos estuviesen ocurriendo en ese momento? Esto quiere decir que tenemos una capacidad impresionante de observar y de aprender lo que vemos automáticamente.

Con frecuencia, cuando los científicos dicen que sólo hemos desarrollado un 10% de nuestro cerebro, me inquieto y me siento perpleja. "¡Lástima, lo que me debo de estar perdiendo...!" Bien, grandes sabios, dejad de ser agoreros y decidme de una vez ¿Qué puedo hacer para desarrollar todo ese maravilloso potencial que se supone que tengo?
Creo que la capacidad de observar es una de esas facultades subdesarrolladas y me he dado cuenta de que una forma fantástica de fomentar la observación es el dibujo. Así que estoy retomando de nuevo mis clases de dragones, princesas y duendes, que aunque seres fantásticos, en realidad no son más que "guiños" de un mundo mágico que nos rodea y que no hemos aprendido a ver.