jueves, 14 de enero de 2010
Un Capricho
"Parcialmente Nublado" es un corto de Pixar que me parece "amoroso"," tierno" y muy muy didáctico.
Aunque estoy con mucho trabajo, no he podido resistir la tentación...
lunes, 4 de enero de 2010
Auto de los Reyes Magos
viernes, 1 de enero de 2010
¡Feliz Año 2010!
Ya lo decía el Poeta:
"...Sueña el rey que es rey, y vive
con este engaño mandando,
disponiendo y gobernando;
y este aplauso, que recibe
prestado, en el viento escribe,
y en cenizas le convierte
la muerte, ¡desdicha fuerte!
¿Que hay quien intente reinar,
viendo que ha de despertar
en el sueño de la muerte?
Sueña el rico en su riqueza,
que más cuidados le ofrece;
sueña el pobre que padece
su miseria y su pobreza;
sueña el que a medrar empieza,
sueña el que afana y pretende,
sueña el que agravia y ofende,
y en el mundo, en conclusión,
todos sueñan lo que son,
aunque ninguno lo entiende.
Yo sueño que estoy aquí
destas prisiones cargado,
y soñé que en otro estado
más lisonjero me vi.
¿Qué es la vida? Un frenesí.
¿Qué es la vida? Una ilusión,
una sombra, una ficción,
y el mayor bien es pequeño:
que toda la vida es sueño,
y los sueños, sueños son..."
Soliloquio de Segismundo en La Vida es Sueño. Pedro Calderón de la Barca
jueves, 24 de diciembre de 2009
Feliz Navidad

El Auto de los Reyes Magos se considera la primera obra teatral castellana y española. Escrita probablemente en el siglo XII, se encontró en un códice en la biblioteca del Cabildo de Toledo y actualmente se encuentra en la Biblioteca Nacional de España.
domingo, 20 de diciembre de 2009
Ritos y Esperanza
Aunque la luz de las velas era débil, fue suficiente para alertar a las hadas..." (El Dragón y la luz. Mercedes Moral)
miércoles, 16 de diciembre de 2009
Juramento Hipocrático
A aquel quien me enseñó este arte, le estimaré lo mismo que a mis padres; él participará de mi mantenimiento y si lo desea participará de mis bienes. Consideraré su descendencia como mis hermanos, enseñándoles este arte sin cobrarles nada, si ellos desean aprenderlo.
Instruiré por precepto, por discurso y en todas las otras formas, a mis hijos, a los hijos del que me enseñó a mí y a los discípulos unidos por juramento y estipulación, de acuerdo con la ley médica, y no a otras personas.
Llevaré adelante ese régimen, el cual de acuerdo con mi poder y discernimiento, será en beneficio de los enfermos y les apartará del perjuicio y el terror.
A nadie daré una droga mortal aun cuando me sea solicitada, ni daré consejo con este fin. De la misma manera, no daré a ninguna mujer pesarios abortivos. Pasaré mi vida y ejerceré mi arte en la inocencia y en la pureza.
No cortaré a nadie ni siquiera a los calculosos, dejando el camino a los que trabajan en esa práctica.
A cualesquier casa que entre, iré por el beneficio de los enfermos, absteniéndome de todo error voluntario y corrupción, y de lascivia con las mujeres u hombres libres o esclavos.
Guardaré silencio sobre todo aquello que en mi profesión, o fuera de ella, oiga o vea en la vida de los hombres que no deban ser públicos, manteniendo estas cosas de manera que no se pueda hablar de ellas. Ahora, si cumplo este juramento y no lo quebranto, que los frutos de la vida y el arte sean míos, que sea siempre honrado por todos los hombres y que lo contrario me ocurra si lo quebranto y soy perjuro. "
¡Impresionante! ¡Qué fuerza! Me emociona el saber que todavía hoy hay universidades, como la Complutense de Madrid, dónde los licenciados en medicina, en su ceremonia de graduación, proclaman solemnemente este juramento.
No creo que durante el renacimiento, cuando en la Complutense de Alcalá de Henares se juraba públicamente, ninguno de aquellos licenciados, pertenencientes a una universidad dependiente de la Iglesia Católica de aquella época, se tomara literalmente el texto. Inconcebible en aquella sociedad monoteísta, creer en los dioses de la mitología.
PROMETO SOLEMNEMENTE consagrar mi vida al servicio de la humanidad;
OTORGAR a mis maestros el respeto y la gratitud que merecen;
EJERCER mi profesión a conciencia y dignamente;
VELAR ante todo por la salud de mi paciente;
GUARDAR Y RESPETAR los secretos confiados a mí, incluso después del fallecimiento del paciente;
MANTENER, por todos los medios a mi alcance, el honor y las nobles tradiciones de la profesión médica;
CONSIDERAR como hermanos y hermanas a mis colegas;
NO PERMITIRÉ que consideraciones de edad, enfermedad o incapacidad, credo, origen étnico, sexo, nacionalidad, afiliación política, raza, orientación sexual, clase social o cualquier otro factor se interpongan entre mis deberes y mi paciente;
VELAR con el máximo respeto por la vida humana;
NO EMPLEAR mis conocimientos médicos para contravenir las leyes humanas, incluso bajo amenaza;
HAGO ESTAS PROMESAS solemne y libremente, bajo mi palabra de honor.
Esta declaración, a mi juicio, carece de la fuerza del texto antiguo, y creo que está en la misma línea de los que preconizan sustituir la palabra "paciente" por la de "usuario" o "cliente".
No se qué pensaréis vosotros, pero a mi me gustaría poder seguir siendo atendida por médicos que no tangan inconveniente en proclamar públicamente el Juramento Hipocrático, y prefiero, que me traten como paciente, más que como usuario o cliente.
